Los gruesos coqueteos entre el Fujimorismo y el poder de turno, sin importar de quién se trate, no son sorpresa. Alan García, durante su gestión, manejó muy bien los intereses naranjas y como viejo zorro y en tono de mofa, sorteó y meneó a su consorte temporal estirando sus compromisos lo más que pudo, para hacerse sólo de sus beneficios y dar la espalda a la factura, dejándola como herencia espuria, como el pesado bulto que es hasta ahora, a su remplazante, Ollanta Humala.
Las coincidencias que respaldaron la confluencia del partido del gobierno, aquellas metas que unieron diferentes miradas, poco a poco se han visto mermadas por un norte cuyas estrellas han obligado al líder nacionalista, obnubilado, a cambiar de dirección, provocando descontento, crisis y hasta el abandono de algunos de sus miembros. Hoy, un gobierno débil, inseguro y sin norte; aquel que parece administrar su gestión con la mirada fija en las encuestas, esperando que la tan manoseada y penosa frase "piloto automático" les evite un naufragio de esa atesorada aprobación pública que aun mantiene; ese que lleva una agenda obediente al dictado de los medios más influyentes y que pretende sectores que antes repudiaba; aquel que desestima tomar posiciones esperando el viento aclare qué conviene a su sobrevivencia, es el que tiene a cargo un Indulto humanitario como moneda de cambio, una carta pase que no piensan soltar, ni pronta ni facilmente, ni a favor ni en contra, para mantenerla en vitrina como garantía de favores mientras el Fujimorismo deshoja margaritas.
Según el Reglamento del Congreso, el plazo para decidir abrir una
investigación luego de una denuncia es de quince días. Pasados once
meses en que los medios manosearon una supuesta falta del congresista de Acción Popular-Frente Amplio y ex oficialista, Javier Diez Canseco, se decide investigar.
Durante el debate, Esther Saavedra rechazó el informe en mayoría y respaldó al congresista Diez Canseco, así como sus compañeros de bancada, Claudia Coari, Justiniano Apaza, Juan Pari, Rubén Coa, y Sergio Tejada, del partido oficialista Gana Perú. Así mismo mostraron su rechazo Jorge Rimarachín, Mesías Guevara Rosa Mavila, y Verónika Mendoza de la coalición Acción Popular-Frente Amplio, José León y Carmen Omonte de Perú Posible, Heriberto Benítez y Martín Belaunde de Solidaridad Nacional, y los pepecistas Juan Carlos Eguren y Javier Bedoya.
Los Fujimoristas como Héctor Becerril, Luz Salgado, Pedro Spadaro, Rolando Reátegui, Karla Schaefer, Alejandro Aguinaga, Juan Díaz Dios, y Segundo Tapia, hicieron lo propio en contra de Diez Canseco. El único No Fujimorista que se sumara a las intenciones naranjas de avalar el informe en mayoría fue Luis Galarreta del PPC.
Los Fujimoristas Tubino y Vacchelli, autores de la denuncia, curiosamente no intervinieron ni pidieron la palabra. Vacchelli estuvo ausente mientras que Tubino, que se mantuvo en silencio durante todo el debate, se limitó sólo a votar.
"Cuando uno quiere acusar, denunciar o sancionar a una persona, al menos hay que leer (...) Tratar de ser coherentes. Yo he escuchado la exposición del colega Javier Diez Canseco y realmente ha quedado clarísimo que no se ha cometido ninguna infracción"
Heriberto BenítezCongresista de Solidaridad Nacional
La exposición del Informe en mayoría de la Comisión de Ética no fue hecha por su presidente, el congresista Humberto Lay. El pastor no quiso exponer y cedió la sustentación del mismo al fujimorista Juan José Díaz Dios. Lay evitó participar del debate hasta el final cuando esbozó una muy particular interpretación del reglamento del Congreso en la que afirmaba que la ley abarcaba más allá de lo escrito en ella. Para él, Javier Diez Canseco había cometido el error de no comunicar previamente la posibilidad de un supuesto beneficio pese a que según la norma dicha comunicación debía realizarse durante un debate que nunca hubo. Pese a haber estado en contra de la sanción solicitada, de haber reconocido no hallar responsabilidad ni falta en el parlamentario hasta horas antes, Lay votó en contra de él.
"Creo que si este dictamen prospera (acusación a Javier Diez Canseco), más de la mitad de los congresistas pasarían a la Comisión de Ética"
Javier Bedoya de Vivanco
Congresista PPC
Para sorpresa de propios y extraños, los votos reflejaron una radiografía distinta a lo visto en el hemiciclo durante el debate. Por cincuenta y cinco votos a favor del informe en mayoría, treinta y uno en contra y cuatro abstenciones, Javier Diez Canseco había sido pasada la medianoche, suspendido por noventa dias. Veintiuno de los cincuenta y cinco votos en contra del legislador eran del oficialismo ¿Qué cambió?
“No sé de dónde vinieron las presiones, pero lo cierto es que cuando empezó el debate, de acuerdo a los sondeos que habíamos hecho, la acusación no iba a pasar. Teníamos la sensación de ganar. Sólo al final cambió y pensamos que íbamos a perder”
Víctor Andrés García Belaúnde
Congresista Acción Popular-Frente Amplio
Foto: La República |
Al parecer hubieron ciertos detalles inusuales en el Congreso que
podrían servir para especular los motivos del repentino cambio. A la
mitad del debate, la ministra de la Mujer, Ana Jara, la misma a quien la primera dama llamara "Mi ministra",
lejos de su habitual ausencia en el hemiciclo debido a sus quehaceres
ministeriales, dejó su despacho para dirigirse personalmente al Pleno y
así efectuar su voto en contra del otrora compañero de bancada Javier
Diez Canseco. La ministra, aseguran, se encargó de presionar al vocero Jaime Delgado
para que recorra, curúl por curúl, estaño por estaño, para convencer a
cada uno de los miembros del Partido Nacionalista a votar en contra de
quien abandonase en otro momento su bancada, es decir, para dejar en
claro que la decisión de Gana Perú era sacrificar a Javier Diez Canseco
y que toda la bancada debiera allanarse a la decisión jerárquica. El
congresista oficialista Sergio Tejada, así como el de Perú Posible, José León,
aseguraron, entre otros, que efectivamente los Nacionalistas
recibieron presiones, incluso también mediante mensajes de texto y
llamadas que se multiplicaban poco a poco hasta antes del momento de
los votos. Tejada también afirmó haber sido presionado, junto al otro
Nacionalista, también integrante de la comisión de Ética, Jaime Valencia,
para retirar el informe en minoría a favor de Diez Canseco. Las
presiones fueron tales que tres congresistas oficialistas, Ana María
Solorzano, Wilder Ruiz y Tomás Zamudio, optaron por retirarse antes de
la votación. Para terminar y para sorpresa de los asistentes, llegó al
hemiciclo nada menos que la Presidenta en funciones, Marisol Espinoza,
pocos segundos antes del voto para ejercer su decisión. Espinoza luego
aclararía que "Cumplía una decisión de partido", es decir, confirmaba
la sospecha de que el motivo por el que los votos nacionalistas no
reflejaron lo visto durante el debate, que la razón por la que se votó en contra de lo que los mismos nacionalistas dijeron en el hemiciclo, fue por la decisión de la cúpula de su partido -Tal vez mientras se daba el debate, tal vez antes, eso no está claro- de imponer su voto en contra de Diez Canseco, sin debate interno y sin criterio de consciencia. La presión se vio
reflejada previo al voto, justamente por la notoria resistencia de varios de
sus miembros. No cabía un análisis ético, no cabía motivos éticos sino
una orden de arriba evidentemente política: La decisión ya había sido tomada y se aseguraban que fuese
cumplida.
El Fujimorismo obtuvo un logro político que sin los votos de los Nacionalistas jamás hubieran conseguido.
“Yo pertenezco a un partido y, cuando se toma una decisión, yo respondo a esa decisión”
Marisol Espinoza
Vicepresidente del Perú
Luego de los resultados, el presidente de la Megacomisión y congresista del Partido Nacionalista, Sergio Tejada, quien se había abstenido de votar, manifestó estar contrariado y analizando su permanencia en Gana Perú después de lo que calificó como una “injusta” sanción. Por su parte Diez Canseco soltó la posibilidad de que Nadine Heredia, ante la ausencia del marido, estuviese detrás de la presión ejercida sobre la bancada oficialista para provocar el radical cambio de voto. Dadas las declaraciones de varios congresistas de diferentes bancadas, la inusual y sorpresiva presencia de sus más íntimas colaboradoras del partido en el hemiciclo, y el incansable paseo de Delgado por las curules de la bancada oficial, las palabras del izquierdista parecen tener lógica. La ministra de la primera dama, Ana Jara y el congresista Freddy Otárola, indignados, desmintieron rotundamente tal aseveración calificándola de "Cobarde".
"Sí. Pude haber votado en contra y creo que debió haber sido lo mejor. Existían una serie de presiones que no estábamos dispuestos a aceptar. Y, bueno, es una decisión que uno toma en el momento (...) De lo que se trató fue de no aceptar una consigna (...) Ojalá se hubiera evaluado realmente el tema ético, y no asuntos políticos ajenos a ese debate"
Sergio Tejada
Congresista Gana Perú
Javier Diez Canseco parece haberse convertido en el cordero sacrificado para una alianza tácita entre dos fuerzas políticas con interés, cada una en aras de su propio beneficio, por el 2016. Se podría especular tal vez y también, un acto de venganza coincidente; ambas bancadas, el Nacionalismo y el Fujimorismo se han visto diezmadas en diferente medida por la fiscalización y la crítica del legislador, sin embargo no parece ser razón suficiente para tanto despliegue y presión por parte de la cúpula del Nacionalismo a su bancada, tan quebrada por las diferentes tendencias y cambios de rumbo. Otra posibilidad es corresponder al coqueteo, dar señales de que la alianza tiene luz verde, y así como García en su gobierno, sortear, menear y entretener a los Fujimoristas para tener su apoyo, sin pagar con el indulto por el que tanto han batallado: Gracia que claramente tendría un alto costo para quien la otorgue. Así, el oficialismo estaría distrayendo a los Fujimoristas, dejando como señal de concilio, a un protagonista y probado rival en silencio por importantes tres meses, en el más puro estilo García, ese que bien titula Álvarez Rodrich, como "el arte del cojudeo".
"El castigo a Javier Diez Canseco es la cumbre de esa derrota moral"César Hildebrandtperiodista
actualización
03 de diciembre
de la sanción que evaluaba el parlamento Sergio Tejada, aseguró que era falso que el parlamentario Javier Diez Canseco haya elaborado el mencionado informe y aclaró que Castagnino, tal y como le consta, sí sabía de qué se trataba el dictamen que firmó y de ninguna manera fue sorprendido como alega. Castagnino aseguró haber conversado con Humberto Lay al respecto, manifestándole su inquietud sobre el informe en minoría, sin embargo, Lay lo desmintió el 22 de octubre, aclarando que jamás conversó con él al respecto y que se enteró de los supuestos hechos por medio de la prensa. con engaños le hizo firmar el informe en minoría
Tras el retiro de la acusación de Castagnino de la Comisión de Ética, al reconocer que Diez Canseco nunca lo hizo firmar a base de engaños ningún documento, la denuncia fue archivada hoy lunes 03 de diciembre.
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