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miércoles, 14 de septiembre de 2011

1509

antecedentes

Allá por los 60, en el interior del país, un grupo insurrecto vería su luz bajo el liderazgo del, por ese entonces, profesor de filosofía de la re-abierta Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga en Ayacucho, Manuel Rubén Abimael Guzmán Reynoso, natural de Mollendo, Arequipa. Un grupo que a la larga, se convertiría en la afrenta política y social más radical, criminal y violenta que habría sufrido el Perú en su historia




"La CVR ha constatado que a lo largo de ese conflicto, el más violento de la historia de la República, el PCP-SL cometió gravísimos crímenes que constituyen delitos de lesa humanidad y fue responsable del 54% de víctimas fatales reportadas a la CVR. En base a los cálculos realizados, la CVR estima que la cifra total de víctimas fatales provocadas por el PCP-SL asciende a 31,331 personas" 
Informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación
Capítulo 1 - Los actores armados
Orígenes del Partido Comunista del Perú Sendero Luminoso



Abimael, en su juventud, había sido atraído por las ideas de Kant y Marx, convirtiéndose al Partido Comunista del Perú (PCP). En 1956, tres años después de la muerte de Iósif Stalin, el Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) realizó un histórico XX Congreso, en el que se criticó el culto a la personalidad desarrollado en los años anteriores y comenzó un viraje que poco después se concretó en la tesis de la coexistencia pacífica, competencia y posibilidades de tránsito sin violencia al socialismo, concepto que habían abandonado para justificar sus acciones. Ese viraje abrió una nueva etapa en las relaciones internacionales pero, al mismo tiempo, provocó una escisión en el movimiento comunista internacional, hasta entonces centralizado alrededor de la URSS. El Partido Comunista Chino (PCCH) con el pensamiento de Mao Zedong, más conocido como Mao Tse Tung, y su Libro Rojo, encabezó la disidencia de quienes consideraban imposible un tránsito pacífico al socialismo y asumieron la necesidad de la "guerra popular". Para inicios de los sesenta, esta ruptura ideológica entre el marxismo de la China de Mao representado por el Partido Comunista Chino (PCCH) y el de la Unión Soviética, por el Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) también habría repercutido en el pensamiento de Guzmán y en general de los comunistas en el Perú, dividiendo al PCP en dos grupos. Por un lado, los Pro Soviéticos (Marxismo-Lenninismo), en su mayoría provenientes de los cuadros sindicalistas y los Pro Chinos (Marxismo-Maoismo), conformado en su mayoría por jóvenes partidarios provenientes de cuadros magisteriales y del campesinado. Con esto, el profesor se desligaría de sus primeros conceptos filosóficos (del marxismo), para ver en el Maoismo, doctrina que sostenía lo inevitable de una “Guerra Popular” para alcanzar un Estado Comunista, tal y como los partidos Maoistas del mundo lo profesaban, el verdadero camino que lo lleve a lo que él creía la justicia social. Guzman calificaría este desprendimiento de Mao, del Marxismo, como "el más grande hecho político que ha visto la humanidad". Estas diferencias filosóficas y los nuevos pensamientos hicieron de Abimael Guzmán un conocido protagonista, en algunos reducidos círculos académicos universitarios, de los intensos debates contra compañeros de corte marxista que planteaban la posibilidad de una transición pacífica y democrática al socialismo. 

En las elecciones de 1963, el PCP opta por dar su apoyo a Fernando Belaunde Terry, decisión que en el sector maoista del partido, causó gran rechazo. En ese contexto, Guzmán, al mismo tiempo que emprende, por encargo, una comisión para consolidar el Comité Regional en Ayacucho llamada “C.R José Carlos Mariátegui”, también da inicio a un proyecto propio, y a espaldas de sus compañeros, de corte militar y maoísta llamado Fracción Roja, que a la larga se haría conocido como Sendero Luminoso, nombre extraído de una máxima de José Carlos Mariátegui "El marxismo-leninismo abrirá el sendero luminoso hacia la revolución". Al año siguiente, dadas estas diferencias insalvables entre marxistas y maoistas en el partido, se produce una ruptura que terminó con la expulsión de los grupos y dirigentes identificados con el maosimo, y con el cambio del nombre del partido a PCP-Unidad. Los expulsados, bajo el liderazgo del ex dirigente de la Confederación Campesina del Perú, Saturnino Paredes Macedo, crean el Partido Comunista del Perú Bandera Roja, PCP-BR, de tendencia maoísta. Guzman se uniría a este último, al PCP-BR que, para 1967, por diferencias con Saturnino Paredes, vuelve a partirse formándose el Partido Comunista del Perú-Patria Roja, PCP-PR. En junio de 1969, el profesor participaría en la revuelta que se produjo en Huanta en contra del gobierno del presidente de facto Juan Velasco Alvarado a raíz de la reforma educativa que pretendía instaurar, y a un cobro al que calificaban de indebido; Guzmán fue detenido por los cargos de "Ultraje a la nación y a los símbolos representativos, ataque a las Fuerzas Armadas contra el Orden Constitucional y la seguridad del Estado, fabricación, uso de armas y explosivos y daños a la propiedad pública y privada".

A finales de ese año, durante una visita a China en donde estaba seguro haber comprobado in situ lo que él calificaría como el “éxito del Maoísmo", en el Perú, Saturnino aprovecharía su ausencia para reducir la influencia del futuro líder senderista alejando a sus seguidores de la Fracción Roja. 

En 1971, Guzmán, terminó por desprenderse definitivamente del resto del Partido Comunista, del PCP-Unidad y el PCP-BR, y de la izquierda en general; a quienes calificaría de "Enemigos", y les declararía una guerra frontal. Así, Abimael y su esposa Augusta Deyanira La Torre Carrasco, activista maoísta con quien se casara en febrero de 1963, pasarían finalmente a la clandestinidad, para dar pie a su lucha armada; bajo una fachada inicialmente mariateguista, para encubrir lo que se convertiría en el Pensamiento Gonzalo. Tal era la distancia que marcó para con los que no pensaban como él, así sean izquierdistas o derechistas, que en cierta ocasión Guzmán diría que sólo necesitaba un millón de personas para reconstruir el Perú. Precisamente, en un intento por descalificar a los demás partidos comunistas, es que adoptarían las siglas de su anterior partido proclamándose el real y único representante del comunismo en el Perú, considerándose "La cuarta espada del marxismo (después de Marx, Lenin y Mao"), pasándose a autodenominarse PCP-SL, es decir, Partido Comunista del Perú Sendero Luminoso.





"No olvidemos que el Presidente Mao fue Presidente de ochocientos millones de habitantes y la repercusión de sus ideas fue mayor que las de Lenin; y él cumplió tres funciones: como Presidente (del Partido Comunista Chino), en el Ejército como Presidente de la Comisión Militar y como Jefe de Estado; por ello manejaba a cincuenta mil hombres para resguardo de la Dirección" 
Abimael Guzmán Reynoso
Informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación
El PCP-SL entre 1983 y 1985
PCP SL. "Reunión Nacional de Dirigentes y Cuadros. Reunión Preparatoria", Pág. 9





En octubre de 1979, durante el gobierno de Francisco Morales Bermudez, el jefe militar de Ayacucho, al parecer por iniciativa propia, ejecutó una operación especial de inteligencia encontrando manifestaciones de la presencia e influencia de Sendero tanto en Vilcashuamán como en Vischongo, sin embargo se desestimó su importancia al no encontrar evidencias de entrenamiento militar ni de armas, características habituales de cualquier guerrilla clásica. Asimismo, los primeros meses de 1980, notas de inteligencia de la marina y el ejército daban cuenta de diversas acciones de propaganda subversiva en Pomacocha, Vilcashuamán y Vischongo. 

El PCP-SL llevó a cabo una política sistemática de reclutamiento y concientización de culto a la personalidad en torno a Abimael Guzmán. Él copió y calcó fielmente el culto a la personalidad que se habría ejecutado en torno a Stalin en la URSS, pero por sobretodo al de Mao en China, el mismo culto que en el Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), en su XX Congreso de 1956, se cuestionara y reprochara. Guzmán había definido un orden jerárquico totalmente vertical y declarado insustituible a "la Jefatura de la Revolución", es decir a él mismo, para garantizar  su permanencia, el cumplimiento de sus planes y con esto, el éxito de su empresa delictiva.




Conflicto Interno

En mayo de 1980, en la víspera de las elecciones presidenciales, el PCP-Sendero Luminoso perpetra su primer acto insurgente quemando las ánforas y las cédulas de votación en Chuschi, Ayacucho. Sus autores fueron capturados rápidamente sin mayores incidentes en el escrutinio. Sendero creció eventualmente hasta llegar a controlar vastos territorios rurales en el centro y sur del Perú, obteniendo presencia incluso en áreas cercanas a la capital, esto gracias la aceptación o la 
neutralidad de sectores sociales significativos, especialmente campesinos, convencidos del discurso de justicia e inclusión propuesto por los subversivos, sin imaginar los estragos que iba a causar la violencia en los próximos años; sin embargo, nunca logró la popularidad que buscaba en el sector rural, provocando en algunos casos la fuga masiva de decenas de miles de pobladores que huyeron abandonando sus hogares y sus posesiones, para salvar sus vidas: Según expertos, en su momento de mayor expansión, Sendero llegó a reclutar apenas unos dos mil setecientos militantes aproximadamente, estando muy lejos de significar el emblema de la lucha de clases que se propuso ser. Esto debido, en parte, no solo a la violencia que abanderaban como única forma de logro, su irrespeto a la vida y su intento por acabar con la neutralidad de la población, sino también a que sus ataques no fueron dirigidos únicamente a las Fuerzas Armadas y a la Policía Nacional del Perú que, como autoridades representaban al estado y el sistema al que consideraban enemigo, sino a todos aquellos que no estuviesen dentro de sus filas y conceptos, esto es, militares, civiles, campesinos o citadinos, autoridades, fuerza policial, políticos, de derecha o izquierda, pobres o ricos. 

El 22 de marzo de 1983, una Ronda Campesina de Lucanamarca, Ayacucho, capturo, linchó y quemó vivo a Olegario Curitomay, comandante local senderista, por haber perpetrado numerosos abusos contra sus antiguos vecinos. Guzmán, sintiendo que su control y avance era amenazado por el significado de esta rebeldía, el domingo 3 de abril, enviaría a un grupo entre 60 y 80 militantes, hombres y mujeres, a la localidad. A las cuatro de la tarde la columna senderista llegó finalmente a Lucanamarca no sin antes torturar y asesinar a campesinos de las aldeas que se encontraban en su camino (Yanaccollpa y Ataccara). Sendero asesinó a 69 personas, entre ellas 11 mujeres (algunas embarazadas) y 18 niños. Sin embargo esto, lejos de conseguir el efecto simbólico que buscaba en el resto de pueblos, no sólo alejaría a más campesinos de su causa, sino que le daba a su lucha, el posterior rango internacional de Terrorismo.

La gestión de Fernando Belaúnde Terry, poco pudo hacer para detener el crecimiento de una subversión a la que subestimó y de la cual desconocía todo, por completo. El gobierno determinó que los militares asuman el control del brote subversivo, desencadenando excesos y un masivo saldo de violaciones de derechos humanos contra una inocente población campesina ajena a la nueva horda criminal. Esto debido a que las fuerzas armadas peruanas no estaban preparadas para asumir el reto. Los manuales contrasubversivos del Ejército habían sido diseñados en casi toda su extensión, para enfrentar alzamientos similares a la de la revolución cubana y no una cuyos principios y modus operandi estaban basados en la revolución maoísta china. Los militares peruanos se habían formado en la Escuela de las Américas, en cuarteles de Panamá y EEUU, cuyas doctrinas estaban inspiradas en la francesa, que señalaba que los revolucionarios alineaban a la población a través del terror, y que era necesario oponer entonces “Terror contra terror”: Las fuerzas contrainsurgentes del Estado debían demostrar que eran capaces de ejercer mayor terror que los revolucionarios, para que la población se alineara pragmáticamente con la parte más peligrosa por cuestión de seguridad. En 1983, como consta en la CVR, se reportaron en Huanta, bajo control de la Infantería de Marina, 103 muertos y desaparecidos víctimas de las Fuerzas del Orden así como también en la provincia de Huamanga en manos del Ejército Peruano, las masacres de Acocro (mayo y junio de 1983), Chiara (julio y setiembre. 1983), y Socos, donde los sinchis mataron a 37 personas el 13 de noviembre de 1983, por mencionar sólo las de mayor impacto público. En octubre de 1983, un grupo de senderistas, parte de los cuales eran jóvenes que aparentemente habían sido secuestrados el día anterior en una comunidad vecina, se instalaron en la escuela de Umasi, "Víctor Fajardo", donde fueron sorprendidos por una patrulla militar. Ninguno sobrevivió el ataque. Según testigos, hasta ahora se encuentra una fosa común con 41 cadáveres detrás de la escuela del pueblo. 

Un 40% de las bajas totales y de violaciones de derechos humanos de todo el conflicto se vieron en Ayacucho: entre 1983 y 1984.




"Tendría que comenzar a matar senderistas y no senderistas, porque es la única forma cómo podría asegurarse el éxito. Matan 60 personas y a lo mejor allí hay 3 senderistas (...) Y seguramente la policía dirá que los 60 eran senderistas”.


Luis Cisneros Vizquerra
Ministro de guerra del gobierno de Belaunde 




A pesar de la ferocidad militar en su lucha contrasubversiva, el PCP-SL no se replegó de la zona. Por el contrario, Guzmán consideraba que en los primeros dos años de su lucha armada, habían ganado una sólida base social entre el campesinado. El estado no tenía la menor idea de cómo combatir el terrorismo.

Durante el primer gobierno de García no hubo mucha diferencia: La salvaje violencia perpetrada por los Senderistas seguía en aumento y la incapacidad de acción por parte del estado era evidente, sin embargo los abusos de las FFAA decrecieron. Los primeros grupos de autodefensa aparecieron en 1983 en Iquicha y Huancasancos. Los Decas (Defensa Civil Antisubversiva), provenientes de los Montoneros de Anchihuay y Chiquintirca, fueron una forma de organización de autodefensa campesina propia del valle del río Apurímac, quienes con los años establecieron su sede central y comando en Pichiwillca, al mando de Antonio Cárdenas. El gobierno de García, a través de las FFAA organizaron a las crecientes unidades de autodefensa a partir de 1984 que en paralelo a los Decas presentaban resistencia a la incursión senderista. Sin embargo la iniciativa del aprista no fue suficiente debido a que no les brindó armamento adecuado

El 14 de moviembre de 1988 muere la esposa de Guzmán y número dos de Sendero, Augusta La Torre, conocida también como la Camarada Norah, en extrañas circunstancias. Se especuló sería la nueva mujer, Elena Iparraguirre, y el mismo Guzmán, los responsables de su asesinato. Un video descubierto en 1991, mostraba el cuerpo de Norah, envuelto en una banderola roja con la hoz y el martillo. El cadáver era velado por Guzmán y otros dirigentes. En el video, el líder senderista insinúa que la causa del deceso era el suicidio. El cuerpo fue enterrado en el jardín interior de una casa en Comas, y un año después, lo desenterraron y trasladaron a un lugar desconocido. Las causas de su muerte fueron desconocidas hasta para los mismos senderistas; incluso un grupo de estos, convocó la formación de una comisión interna para investigar su muerte, pero nadie se animó a formar parte de la iniciativa. Era evidente que nadie en Sendero quería hallar evidencias en contra de Guzmán y estar obligado a enfrentarlo. Benedicto Jimenez y Carlos Tapia, coinciden con la hipótesis del suicidio, dado que Augusta "sufría una enfermedad renal y necesitaba salir de la clandestinidad para ser tratada; pero eso ponía en peligro a toda la dirección senderista. Habría decidido entonces seguir en la clandestinidad", a costa de su vida. Por el contrario, Óscar Ramírez alias Felicianoen su libro "El megajuicio de Sendero", sostiene la posibilidad de un asesinato. Esto, porque ella siempre se opuso a la militarización y al aniquilamiento de campesinos, calificados por Abimael como "mesnadas"; y por el triángulo amoroso que se formó en la dirección senderista con Guzmán, La Torre e Iparraguirre, quien remplazara a la difunta, no solo en la dirección sino, en el plano amoroso. En ese momento Norah era un estorbo a los métodos e intereses de su esposo.

Tras la visita de inspectores de la ONU y el convenio firmado con el Perú el 14 de mayo de 1991, Alberto Fujimori, conforme a lo acordado, promulga el 08 de noviembre de ese año, el Decreto Legislativo Nº 741 que dio a estas Rondas, un estatus legal bajo el nombre de Comités de Autodefensa. Estos Comités estuvieron bajo entrenamiento militar a cargo del Ejército peruano y eran abastecidos de armamento. Pese al DL y al esfuerzo del estado por aliarse con el campesinado y su impacto favorable contra la subversión, las violaciones a los DDHH por parte de las FFAA. volvieron a incrementarse.

Según la doctrina de Mao Tse Tung, en la "Guerra popular" existen tres fases: la defensa estratégica, el equilibrio estratégico, y la ofensiva estratégica, de acuerdo a Guzmán, para 1990, durante el gobierno del ex presidente Alberto Fujimori, se hallaban en el camino al "Equilibrio estratégico", a través del incremento de actos subversivos, sobretodo en Ayacucho y Lima, "cercando las ciudades desde el campo". El proyecto criminal que el ex profesor de Huamanga tenía previsto para el Perú se vería frustrado a finales de 1992.






El 12 de septiembre de 1992, el Grupo Especial de Inteligencia GEIN, de la Dirección Nacional Contra el Terrorismo DINCOTE PNP, irrumpió en una residencia de Surquillo. En el segundo piso de la casa, encontraron y arrestaron a Abimael Guzmán y a otros ocho líderes senderistas. Tres días después, luego de haber sido notificado y habiendo regresado de vacacionar en Iquitos, Fujimori anunciaría el éxito del operativo como parte de una concienzuda y elaborada estrategia que partía, por y desde el presidente, como parte de la política de estado que había impuesto desde el autogolpe justificándolo con el logro. Sin embargo, algunas cosas no encajan con la atribución del mencionado éxito...



Traición desde el Palacio

Corrían los últimos meses de 1990, durante el gobierno del ingeniero Alberto Fujimori, y el Gein, equipo de inteligencia de la Dincote (Creados a finales del gobierno de Alan García), después y gracias a un prolongado ‘Ovise’ (Observación, Vigilancia y Seguimiento), habrían determinado el escondite de Abimael Guzmán y su cúpula en una casa de la calle Buenavista, en Chacarilla del Estanque. El Gein, que trabajaba bajo el principio "investigar para detener", había obtenido los primeros rastros de Guzmán a tan solo un mes de haber iniciado operaciones, en junio de 1990 cuando allanó una casa en Monterrico, en donde se habrían refugiado, encontrando importante documentación y hasta los lentes del número uno de Sendero. Para noviembre se llegó a determinar que en esa casa celebrarían en los primeros días de diciembre, el día 03, el onomástico de Guzmán. El equipo de campo ejecutó una serie de operaciones de engaño para la obtención de pruebas que confirmaran la presencia del máximo cabecilla senderista en ese domicilio. Así, los agentes se infiltraron en el servicio de limpieza pública y otros, cosa que permitió recoger las bolsas de sus desperdicios para su revisión y análisis. Dentro de las bolsas se halló una anotación a mano en un periódico del día, que coincidía con otros trazos gráficos aparecidos en documentos incautados anteriormente pertenecientes a Guzman. Esto sería confirmado por el Departamento de Grafotecnia del Laboratorio de Criminalística: Abimael se encontraba en esa casa. Si bien es cierto, no habían logrado determinar cómo era su rostro, dibujos que lo representaban, el análisis grafotécnico, documentos y textos, así como el envoltorio y un frasco de “Tigason”, medicina usada para el tratamiento de la psoriasis, enfermedad de la que padecía Abimael, no dejaba dudas de su presencia y elementos suficientes para su identificación. Después de arduo y paciente trabajo, vigilando movimientos, recopilando pruebas, el Ovise rendía sus frutos. En congruencia con la doctrina de inteligencia en donde la oportunidad es determinante para el éxito de una operación, debían ejecutar un operativo de captura.




“Todos los indicios nos hicieron suponer que allí se escondía Guzmán y otros líderes históricos (...) El 3 de diciembre (de 1990) se había festejado el cumpleaños de Guzmán (es lo que arrojó el análisis de la basura recogida) y es por eso que decidimos planificar el golpe”. 
Luis Felipe Elías
comandante PNP-PT
Dincote - PNP





Así, la mañana del 04 de diciembre de 1990, dos años antes de la famosa captura, el entonces director de la Dincote, general PNP-PT Enrique Oblitas, se reunía con los comandantes Felix Murazzo Carrillo, Cloromiro Diaz Marin y Luis Felipe Elías Cuenca, así como con el equipo de análisis conformado por los capitanes Carlos Morán Soto y Carlos Carrillo Cuba, y el equipo de campo conformado por los mayores PNP Marco Miyashiro Arashiro y Benedicto Jiménez Baca, para planificar la capturaDe los mencionados, Murazzo, Diaz, Elías, Morán y Carrillo, consideraron contundentes las pruebas y estuvieron de acuerdo en que debían intervenir inmediatamente; Miyashiro por su parte, se abstuvo de opinar, mientras que Benedicto Jiménez, inexplicablemente se opuso al operativo. La reunión concluyó en hacer efectiva la operación que incluía, en simultáneo, otros quince inmuebles. 

Para esa misma noche el líder senderista y el resto de militantes que ocupaban el mencionado domicilio debían ser capturados. 

Según miembros de la Dincote, Oblitas ordenó ejecutar la organización del plan operativo de inmediato, sin embargo, a eso de las diez de la mañana, una llamada telefónica con “órdenes presidenciales” a cargo del general Pablo Rivera Portal (entonces director de la Policía Fiscal) le ordenó detener y no ejecutar ningún operativoOblitas rechazó la orden, le colgó el teléfono y ordenó a los oficiales de los equipos operativos seguir adelante con el plan en coordinación con el Ministerio Público, organizando a los fiscales y la logística necesaria para llevar a cabo, de acuerdo a ley, la captura del hombre más peligroso del Perú. En sólo cuestión de horas, mientras organizaban la operación planeada para ejecutarse esa misma noche, Oblitas fue removido de su puesto, impidiendo la detención del líder senderista.




“Recuerdo que, luego de colgar el teléfono, Oblitas nos llamó la atención: ¿Quién de ustedes ha abierto la boca? ¿Cómo pueden saber lo de la operación si esto era un secreto? Estaba molesto y había que pensar de dónde salió la infidencia, pero no hubo tiempo para eso".


Clodomiro Díaz Marín
comandante PNP-PT
Dincote - PNP



"...Oblitas recibió una llamada telefónica. La llamada lo sorprendió mucho y de pronto Oblitas empezó a preguntarse indignado: ‘¿cómo?… ¿cómo?’. En eso alzó la voz y dijo: ‘Mientras yo sea el director aquí mando yo’. Y colgó el teléfono. Nos comentó que quien lo había llamado era el general Pablo Rivera Portal. Éste le había indicado que, por una orden presidencial, el operativo que pensábamos realizar quedaba sin efecto. Oblitas estaba enojado. Dijo ‘qué se habrá creído éste’ y luego nos animó a continuar con los detalles del operativo. Sigan con el plan, fue la orden”. 
Luis Felipe Elías
comandante PNP-PT
Dincote - PNP


“Es falso. Yo era director de la Policía Fiscal. ¿Por qué tendría que dar órdenes a otro general? ‘Él (Oblitas) no es un baboso".
Pablo Rivera Portal
general PNP
director de la policía fiscal



Habría sido esa misma tarde que el entonces director de la Policía, el general PNP-PT Adolfo Cuba y Escobedo, comunicó a Oblitas, vía telefónica, que por órdenes del Palacio había sido removido del puesto -orden a ejecutarse de inmediato-, para ser reemplazado por el general PNP-PT Héctor Jhon Caro, quien fuera obligado, para sorpresa de propios y extraños, a abandonar abruptamente su puesto en Huaraz, para viajar y asumir el nuevo cargo ese mismo día, en ese momento. No hubo razones para remover del cargo a Oblitas y no deja de ser suspicaz la inusual prisa por la que Caro lo remplazara. tal es así que tuvo que viajar sin maletas, antes de que siquiera se haya escrito algún documento que oficializara el cambio y su ejecución. 

Con esto, la operación para capturar a Guzmán en diciembre de 1990 fue ultimada mientras que, en Buenavista 265, domicilio en donde se escondía la cúpula senderista, según uno de sus miembros, Feliciano, en su libro "El megajuicio de Sendero", una nota anónima deslizada por debajo de la puerta advertía de los planes de la policía. 



“...alguien deslizó una carta por debajo de la puerta de la casa de Buenavista para alertarnos de que los miembros del Gein, disfrazados de guachimanes, esperaban órdenes superiores para intervenir la casa. En ese momento, aparte de Guzmán y su pareja (Elena Iparraguirre), nos encontrábamos yo, María Pantoja, Yovanka Pardavé, Tito Valle y Angélica Salas (...) hicimos lo único que teníamos que hacer, salir por partes como habíamos entrado, sin despertar sospechas, ocultos en la parte posterior del auto que tenían y que manejaba Angélica Salas”


Oscar Ramírez Durand, ‘Feliciano’
libro ‘El Megajuicio de Sendero’




Guzmán y sus seguidores, gracias al aviso, fugaron, y Oblitas fue enviado como “adscrito” a la Dirección General de la Policía, sin siquiera un escritorio, mientras Rivera Portal, el autor de la primera llamada, la de la orden presidencial que prohibía la captura de Guzmán, fue (premiado) nombrado al poco tiempo como el nuevo Director Superior de la Policía Técnica. Benedicto Jimenez, por otro lado, contradiciendo los testimonios de todos sus colegas, afirma que no se efectuó el operativo debido a que no había certeza de hallar a Guzmán, esto pese a todas las evidencias que determinaban lo contrario; además, asegura, luego serían descubiertos por quien había sido apodada por el equipo de investigación como "Paloma uno", provocando que los inquilinos terroristas se dieran a la fuga pese a la vigilancia. Lo que en todos coinciden es en que, como ya se dijo, el popular Sheriff desde el inicio se mostró en contra de efectuar la captura de Abimael, así como Miyashiro, quien después curiosamente acompañaría en la plancha presidencial del fujimorismo a Keiko Fujimori, se abstuvo de opinar.

En esos días, Vladimiro Montesinos, vestido de blanco, visitaría las instalaciones del Gein acompañado del teniente general Fernando Reyes Roca, aun Director Superior de la Policía técnica en ese momento, para felicitar "la cautela", es decir, por no ejecutar la captura. Agregó además que debían ser pacientes, tenían que esperar los cambios militares de enero y la formación dentro de Inteligencia, de un grupo especial del ejército (Colina)
 


“Le informamos a Jhon Caro sobre lo de Buenavista y él dijo: ‘Aquí no se hace nada. La Dincote no va a intervenir ese lugar y ustedes no salen de su unidad’"

Luis Felipe Elías
comandante PNP-PT
Dincote - PNP




El 31 de enero de 1991, se le permitió al Gein, con ya 50 efectivos en sus filas, intervenir tres domicilios, entre ellos, el de Buenavista, el mismo que un año atrás fuese el objetivo de la frustrada operación, y otros como el de Balconcillo. Gracias a estos operativos se halló el famoso video de "Zorba el Griego", fotografías y valiosa documentación, con las que se pudo identificar sin dudas el rostro de Abimael, de los militantes y determinar sus respectivos cargos. En una conferencia de prensa, el presidente atribuyó esos contundentes hallazgos al SIN, y no al Gein, a los que ni siquiera mencionó. Por el contrario y pese a la insistencia del Jefe de la Policía, el general Fernando Reyes Roca y del ex ministro aprista Agustín Mantilla en solicitar apoyo del reciente gobierno para el Gein, Fujimori envió a agentes del SIN para analizar la información capturada por la división policial. Ese mismo año, los mayores EP Santiago Martin Rivas (Ya convocado por Fujimori para reclutar oficiales del ejército peruano) y Eliseo Pichilingüe, fueron destacados al Gein. Al saberse que estos pertenecían al Servicio de Inteligencia, enviados para espiar sus actividades operativas, fueron echados de sus oficinas. Las fricciones provocaron que el Gein le niegue la entrada a este grupo del SIN que a la larga conformarían el Grupo Colina. El apoyo de la Embajada de Estados Unidos a esta institución policial, a través de la Estación local de la CIA y su jefe Joseph Marques, y la buena relación de este, con Montesinos, evitaron que Fujimori los desapareciera. Sin embargo, para el 1 de febrero de 1991, Elías, Díaz Marín y Murazzo, con todo y sus logros y hallazgos, fueron removidos de la Dincote y enviados al interior del país.




¿Quién manda a quién?

Fujimori esperó los últimos días de plazo para el cierre de la legislatura ordinaria, para dar a conocer el contenido de más de ciento veinte decretos de contenidos cuestionables. Así, el 8 y 12 de noviembre de 1991, el congreso aprobó, entre otros, los decretos 743 y 746, estableciendo el Sistema de Defensa Nacional, cuyos miembros serían nombrados directamente por el presidente, por el tiempo que este crea conveniente. Así mismo, otorgaba carácter ministerial al SIN siendo el jefe de este, la máxima autoridad del sistema, después del Presidente, y éste debía reportar directa y solamente al Presidente, cualquier información o actividad dentro del sistema. Con esto, Fujimori se convertía en el jefe directo y responsable del actuar del SIN, determinando que esta solo respondía y obedecía las órdenes del presidente.




"El Jefe del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) es la máxima autoridad del Sistema de Inteligencia Nacional, encargado de dirigirlo y representarlo. Es designado por el Presidente de la República…” 
Decreto Legislativo 743
Ley del Sistema de Defensa Nacional

“Artículo 3: la inteligencia es producida para el Presidente de la República en su calidad de Presidente del Consejo de Defensa Nacional (...)  
Artículo 7: El Servicio Inteligencia Nacional (SIN) es el Organismo Central y rector del Sistema de Inteligencia Nacional, con rango ministerial (...) Depende directamente del Presidente de la Répública" 
Decreto Legislativo 746
Ley del Sistema de Defensa Nacional



Tal y como lo anunciara Montesinos en las instalaciones del Gein un año antes, en agosto de 1991 se formaría en el interior del SIN, y con carácter secreto, El grupo paramilitar Colina, bajo la dirección del mayor EP Santiago Martín Rivas, un destacamento de operaciones especiales conformado por 32 hombres y 6 mujeres, entre oficiales y suboficiales del Ejército peruano.




Recursos

En diciembre de 1991, Ketín Vidal asume la dirección de la Dincote después del escandaloso robo de 23 mil dólares que determinó la salida del general John Caro, el hombre de "confianza presidencial" que había remplazado a Oblitas. En abril de 1992 se capturó al emerretista Peter Cárdenas Schultz y se le decomisó sofisticado equipo de informática. Por primera vez y gracias a esto, la Dincote pudo contar con computadoras. Antes, sólo unas cuantas máquinas de escribir vetustas marca Remington y Underwood, a las que se tenía que hacer cola para su uso, eran lo único con lo que contaban. El fiscal del caso La Cantuta, Dr. Víctor Cubas Villanueva en su libro La Cantuta: crónica de la investigación policial, de Palestra Editores, describe a la Dincote de esos tiempos como "un tugurio con un solo baño para 60 personas sin un grupo electrógeno que ayude al irse la luz, por cada apagón, de los muchos de esa época, implicaba un ritual de velas encendidas en cada cuartucho, de frágiles tabiques, en que se había lotizado la Dincote". 

Con estos logros, el Gein convencía a sus benefactores (La Embajada de Estados Unidos de Norteamérica y algunas empresas privadas), de quienes recibían apoyo logístico y económico, de que habían resultado siendo una buena inversión en la lucha contrasubversiva. Justamente en agosto de 1991 estrenaron nuevas oficinas financiadas íntegramente por la Embajada de Estados Unidos. En cambio del gobierno fujimorista recibieron apenas un aumento de su presupuesto a tan sólo 1,500 dólares, con salarios que rondaban los 600 soles. Con el tiempo, dicho presupuesto aumentaría algo más. Por otro lado, el SIN y el grupo Colina, fueron parte fundamental de la política de Alberto Fujimori, para ejecutar una guerra de baja intensidad, también llamada Terrorismo de Estado y tenían como función principal, tal y como sus propios miembros lo han afirmado en la corte más de una vez, eliminar, es decir, no era su función capturar y entregar a los objetivos a la justicia para su respectivo juicio, sino asesinar a los objetivos que se les encargara. Pese a que dicha estrategia nunca les sirvió para lograr avances ni logros significativos en la lucha antiterrorista, estos, nunca dejaron de acceder a la ostentosa partida presupuestal y logística que Fujimori les había destinado, incluso aumentada con un ilegal desvío de dinero. Un peritaje contable ordenado por la Corte Suprema detectó que el ex presidente Fujimori mediante ilegales decretos supremos, en ese entonces de carácter secreto, dio luz verde al desvío de fondos para el SIN por 558,7 millones de soles durante sus dos gobiernos, es decir, 7,6 millones mensuales más, aparte del presupuesto asignado de manera oficial. Al comenzar el gobierno en 1990, el SIN disponía para “acciones reservadas” un presupuesto oficial de 196,962 soles, en 1991 ascendió a 2,2 millones y en el '92 a 10,3 millones de soles. 

En total, sumados estos presupuestos oficiales -que anualmente eran incrementados-, con los desvíos de fondos que ilegalmente Fujimori les facilitara, el SIN recibió la cifra de 916 millones de soles durante diez años, y se mantuvo activo, con beneficios y blindajes gubernamentales durante toda la gestión fujimorista. Esto ...sin un solo logro significativo.





“La primera semana que comienza a trabajar mi amigo Benedicto Jimenez, tenía un vehículo, un escritorio, una silla. No había más y los demás se tenían que sentar en cajas vacías de mercaderías. Tenía un radio Walkie-Talkie, es decir, tenía la radio y no tenía con quién más comunicarse (...) Hacíamos chancha para poder superar el presupuesto cuando no se completaba"

Marcos Miyashiro
general PNP-PT
Dincote - PNP




Con el nombramiento del general Juan Briones como ministro del Interior las cosas mejoraron para la Dincote y se determinó un nuevo y menos austero presupuesto, cosa que les permitió equipamiento, tecnología, útiles de escritorio, readecuación y modernización de los espacios.





El SIN, Fujimori y el Terrorismo de estado 
(guerra de baja intensidad)

El 16 de julio de 1992, Sendero Luminoso hace explotar un auto con media tonelada de explosivos en el jirón Tarata, en Miraflores. Este atentado que tuvo como objetivo inicial el Banco de Crédito ubicado en la avenida Larco y que, para llevarlo a cabo realizaron diferentes ataques previos y menores a comisarias para dispersar a las fuerzas policiales, era la respuesta al ataque que el grupo Colina perpetrase asesinando a terroristas que cumplían condena en Prisión. Sucede que dos meses antes, entre el 6 y 9 de mayo de 1992, una vez puesto en ejecución un operativo policial que tenía como objetivo contener un motín que se estaba llevando a cabo en el Penal Miguel Castro Castro de Canto Grande, el destacamento Colina ejecutaría un operativo paralelo y secreto llamado Mudanza 1, infiltrándose entre la policía para ingresar clandestinamente al pabellón 4-B y ejecutar extrajudicialmente a catorce de los diecinueve miembros de la Cúpula terrorista que se encontraban recluidos cumpliendo condena en esa área de la prisión, todos, pertenecientes al Comité Central de Sendero Luminoso. El mayor Martín Rivas, cabeza y líder del grupo Colina, se habría reunido con el ex presidente Fujimori y Montesinos en las instalaciones del SIN, para planear este ataque. La idea de usar y aprovechar el motín, asegura Rivas, para la ejecución de los terroristas, fue originalmente de Montesinos: El objetivo de los homicidios era evitar el riesgo de que se planee ataques desde el interior del penal. 

Ese sábado 9 de mayo de 1992 fueron eliminados trece senderistas y no los catorce líderes, según el plan original: Osmán Morote Barrionuevo había sobrevivido. Según Rivas, en la última reunión con Fujimori y Montesinos, antes de llevar a cabo la operación, se tomó la decisión de dejar con vida a Morote, ya que consideraban que su rivalidad con Abimael podría serles útil. 




"En la reunión final antes de llevar el plan completo donde Fujimori, se tomaron dos decisiones. Una fue dejar con vida a Osmán Morote. Era el enemigo de Abimael, porque su propio jefe lo había delatado y enviado a la cárcel por disentir con él. Entonces, nos iba a ser muy útil, nos iba a deber la vida y le daríamos mejor trato. ¿Recuerda que esa vez Morote salió herido? Fue por eso. Murieron todos los dirigentes menos él. Si salía ileso se levantaban sospechas, por eso recibió un balazo en los glúteos, donde no hay peligro, y después la prensa se encargó de armar la historia de que Morote era cobarde y quiso huir y por eso le cayó un balazo en el culo". 
Mayor Martín Rivas
Líder del Grupo Colina
Libro Ojo por Ojo, Umberto Jara




En respuesta a este asalto, Sendero perpetraría un brutal ataque en Tarata el 16 de julio. La idea original de los terroristas era estallar los explosivos en el frontis del Banco de Crédito, sin embargo el guardia de la entidad financiera  no les permitió estacionarse en el lugar: El destacamento número doce de Sendero, al mando de Carlos Mora La Madrid alias Camarada Daniel se vio obligado a cambiar de plan. Es así que deciden dejar el vehículo andando lentamente en la intersección siguiente, en la calle Tarata mientras el conductor del vehículo, el mismo Mora, lo abandonaba en marcha. El Datsun explotó aproximadamente a las 9:20 de la noche con un costo de 29 muertos y un centenar de heridos. Sólo dos días después y en respuesta a Sendero por el atentado de Tarata, el 18 de julio de 1992, el grupo Colina, sin logro alguno en su haber y presionado por la falta de resultados, ingresan a la Cantuta, y secuestran a nueve estudiantes y un profesor, de quienes sospechaban vínculos con el terrorismo. Así, con sólo sospechas y conjeturas, sin evidencias, los torturan, asesinan, descuartizan, los queman y ocultan. En mayo de 1993 el general EP Rodolfo Robles denunció la existencia de ese comando. Después, ante la amenaza del gobierno, tuvo que exiliarse en Argentina.






"Así actuaba la criminal y salvaje banda terrorista de Sendero Luminoso. Así le respondía el terrorismo al terrorismo de Estado que Fujimori había puesto en ejecución" 
Cecilia Valenzuela
La Ventana Indiscreta



En el proceso que se le abrió al grupo Colina sobre La Cantuta, la defensa no pudo aportar ninguna prueba que siquiera vinculara a las víctimas de esta masacre con cualquier grupo terrorista.




"Comentarios periodísticos sostienen que en esos días los integrantes del grupo Colina se encontraban en graves problemas por la administración y disposición de las elevadas sumas de dinero con que contaban para sus actividades encubiertas y que había un fuerte cuestionamiento, precisamente porque el terrorismo estaba en inusitado avance. Lo curioso del caso es que jamás durante el proceso investigatorio se exhibió prueba alguna de que el profesor y los nueve estudiantes hayan sido militantes de Sendero, menos aún que hayan estado comprometidos en actividades terroristas".


Dr. Víctor Cubas Villanueva
Fiscal del caso La Cantuta
libro La Cantuta: crónica de la investigación policial, de Palestra Editores





Investigación y Captura

El 22 de junio de 1992, el Gein había podido, gracias al testimonio del terrorista Carlos Arana, alias "Sotil", quien dirigía la academia César Vallejo, una de las principales fuentes de financiamiento de Sendero, identificar la casa en la calle Los Sauces 459, Surquillo, donde residían la bailarina Maritza Garrido Lecca y César Incháustegui, como paradero senderista.  Para el Ovise, los efectivos del Gein utilizaron un inmueble que pertenecía a un policía retirado ubicado al frente de la casa a vigilar. El tránsito del domicilio no variaba, se limitaba a niñas para tomar clases de baile, sus parientes y amigos de aspecto “miraflorino”; en cambio, en la basura se encontraban indicios como el Tigasón, medicamento para tratar el padecimiento que ya le conocían a Guzmán: La psoriasis. 

Pese a esto, a finales de agosto, Benedicto Jiménez ordenó levantar la vigilancia de la casa de Los Sauces, de nuevo el Sheriff. Sin embargo, dos de sus tenientes encargados de esa vigilancia desobedecieron las órdenes directas y se mantuvieron observando el inmueble, disfrazando su desobediencia con informes falsos para engañar a Jimenez. En septiembre identificaron un sospechoso ingresar a la residencia y los agentes se vieron obligados a informarle a Jiménez, quien pese a que en un principio se sorprendió por la desobediencia, no le quedó otra y terminó ordenando que lo siguieran. Para la mañana del 12 de setiembre los agentes detuvieron al sospechoso y lo llevaron para interrogarlo, esto molestó a Benedicto, pero era indudable que el testimonio recogido y las evidencias eran determinantes: La desobediencia a Jimenez y la paciencia del OVISE de los dos tenientes habrían dado frutos. A eso de las 8:45 de esa misma noche, en un operativo llamado Operación Victoria, por el que se tomó especial importancia el guardar absoluto hermetismo para evitar otra de esas llamadas con órdenes "presidenciales" como la de inicios del gobierno fujimorista que favorezcan al líder terrorista, un grupo de efectivos irrumpieron en la residencia Inchaustegui-Garrido Leca. 




Inchaustegui (Terrorista capturado): "Mátame"
Cecilia Garzón (agente del Gein: Gaviota): "Yo no tengo porqué matarte" 
Momento de la captura a Abimael Guzman




En el segundo piso de la casa, encontraron y arrestaron a Abimael Guzmán y a otros ocho líderes senderistas sin disparar una sola bala, incluyendo a Laura Zambrano y Elena Iparraguirre. Vidal, el coronel Benedicto Jiménez, Juan Gonzales Sandoval y Marco Enrique Miyashiro, fueron algunos de los artífices del logro. Mientras se revisaba y aseguraba el lugar, la noticia se filtró en la prensa anunciando mediante un flash, la captura. Justamente fue gracias a este flash que Vladimiro Montesinos, quien se encontraba en un cóctel en una embajada, ignorando toda la operación ejecutada a espaldas de él y de Fujimori, se enteró, como todo el Perú, por la televisión. Inmediatamente Ketín Vidal recibió su llamada preguntando si lo que había visto por TV era cierto y ante la confirmación colgó. A las 9.30 de esa noche, el general Vidal hizo llamar al Palacio, como corresponde, para dar la buena nueva, para informar al presidente de la Captura más importante no sólo de su gestión, sino del siglo. El edecán de turno indicó que Fujimori, quien no tenía la menor idea de lo que sucedía, aún seguía en Iquitos vacacionando, que no había vuelto de su viaje de descanso y no había número en dónde ubicarlo, que la única manera de comunicarse con él era a través del SIN. Vidal, entonces, devolvió la llamada a Montesinos para pedirle le informara al presidente, éste contestó que acababa de hacerlo en ese instante. Esa misma noche del 12, con el fin de arrebatar los laureles a los autores de la captura, el coronel EP Alberto Pinto Cárdenas, agente del SIN, se hizo presente en la Dincote, solicitando llevarse al detenido. El general Ketín Vidal se negó a entregar al líder terrorista. 

Al día siguiente, el domingo 13 de septiembre, el presidente retornó de Iquitos y para la noche, llamó a Vidal para citarlo en ese momento en el Palacio de Gobierno. El jefe de la Dincote le relató el proceso de la operación y explicó que no se le informó ni a él ni al SIN, por medidas de seguridad, que el largo Ovise y la operación se mantuvieron en estricto secreto porque no podían arriesgarse a una filtración. Fujimori, cuenta Vidal, "solo movía la cabeza, pero se le notaba molesto". El gobierno esperó dos días más y recién el 15 de septiembre, en conferencia de prensa y haciendo público el éxito del operativo, Fujimori volvió a atribuirse el logro como parte de su estrategia antiterrorista, sin siquiera mencionar el enorme esfuerzo, por años, del Gein y la Dincote, intentando eliminar de la impresión pública, el video y la fecha de captura, evidencias de su nula participación en la operación. En la presentación de Abimael, con traje a rayas frente a la prensa, se le colocó simbólicamente el número 1509 en el pecho; la información oficial rezaba, y así se lo hicieron saber a Vidal, que el motivo de la fecha escogida para la presentación y la del número de identificación del reo, era el aniversario de la PIP, institución desaparecida en la década anterior, en honor a los varios oficiales del Gein y la Dincote que participaron en la operación y que pertenecieron a dicha organización policial; sí, a la institución de aquellos que le arrebataron el mayor logro contra el terrorismo, a quienes les negó el crédito, desarticuló y castigó de todas las formas que pudo durante cada día que estuvo en el poder, durante toda su gestión, durante más de una década. El 1509 se convirtió en el día en que Fujimori aparecía triunfante, ante cámaras, con Abimael capturado. Un mensaje visual que sería apoyado por los diferentes medios de comunicación a su servicio, incluso en más de una ocasión se propuso esta fecha, y no el 12 (que junto con el video poco a poco fueron quedando de lado), como símbolo de la paz, de la no violencia, del no al terrorismo, como recuerdo de la captura del hombre más peligroso del Perú. "Fujimori había vencido al terrorismo".




Consecuencias

Ketín Vidal fue relevado de la Dincote el 30 de diciembre de 1992, a menos de tres meses después de la captura. En su lugar nombraron al general PNP (r) Carlos Domínguez Solís, hombre de confianza de Montesinos.

Poco tiempo después de la captura, antes de ser removido, Vidal propuso un plan para desmantelar por completo a Sendero, organizando las capturas de los miembros del Comité Central, aprovechando, como cuenta el general "que estaban diezmados", sin embargo la propuesta fue rechazada por Montesinos. Así mismo, en 1993 Benedicto Jimenez y Marco Miyashiro le presentaron a Santiago Fujimori (hermano del entonces mandatario) un plan para crear la dirección nacional de inteligencia operativa, un Gein repotenciado y desligado de la Dincote. El proyecto fue rechazado y el Gein, en su totalidad, lejos de ser repotenciado o siquiera respetado por el logro, y pese a las advertencias de un posible rebrote de Sendero, fue desactivado y sus jefes enviados a instituciones, algunos a provincias sin recursos, áreas que nada tenían que ver con la lucha contra el terrorismo. Los ochenta y dos agentes del exitoso personal antiterrorista fueron castigados obstaculizando su carrera por más de diez años, durante todo el tiempo en que Fujimori ejerció el poder. Justamente Jimenez reflexiona al respecto, "Muchos se sentían mal de decir que eran del Gein". Solo cuatro de los más de ochenta miembros de ese grupo llegaron a generales y la mitad pasó o fue pasada al retiro. El resto siguió en actividad, pese a las dificultades que como sanción les había impuesto el régimen fujimorista por haber logrado la captura. 



"(Periodista): ¿Entonces no es verdad que Fujimori derrotó al terrorismo?
(Vidal): Eso es un mito transmitido a través de la prensa"


Ketín Vidal
ex director de la Dincote - PNP
entrevista El Comercio 17-05-2010





(video) Ketín Vidal llama al Palacio
 





"El Perú ha sido engañado por más de quince años porque así le ha convenido a quienes han manejado la historia"


Clodomiro Díaz Marín
comandante PNP-PT
Dincote - PNP




La justificación que se manejó para la desarticulación del exitoso equipo fue la filtración del famoso video que muestra la captura, a la prensa; razón por la que fuese sancionado el general Marco Miyashiro. Se dice que fue Ketin Vidal quien facilitó el video a la periodista Cecilia Valenzuela; el general lo ha negado reiteradamente. Vidal cuenta que el día de la presentación, el 15 de septiembre, cuando el famoso video ya había sido noticia mundial a través de CNN, Fujimori volvió a llamarlo para pedirle explicaciones, "¿Quién tiene el video?", "Lo dejé bajo responsabilidad de Benedicto Jiménez" contestó el jefe de la Dincote. Vidal y Jimenez le enviaron una copia y dos horas después volvió a llamar enfurecido el presidente, "Avísele a Benedicto Jiménez que lo estoy pasando al retiro. ¡Cómo es posible que se haya filtrado el video!". Fujimori dispuso que el ministro del Interior redactara la resolución para dar de baja a Jiménez. Ketín fue al Palacio sin previa cita, y después de cuatro horas de espera, abogó por el Sheriff logrando que el presidente dé marcha atrás y no le den de baja. Las represalias, como cuenta Vidal se extendieron a todo el Gein.

En otras palabras y para ponerlo en perspectiva, se desactivó a la única entidad con logros, pese a las grandes dificultades que tenían que sortear por la diametral diferencia de presupuestos, en la lucha antiterrorista; se desactivó la misma entidad que opacaba al SIN y hacia evidente su ineficacia al hacer uso de métodos ilegales; se desactivó a los únicos que fueron capaces de dar el mayor golpe al terrorismo, de haberles arrebatado no sólo al líder ideológico y estratégico, sino a toda la cúpula, acabando casi por completo a Sendero Luminoso; se desactivó a la única institución que garantizaba efectividad, la que había advertido del riesgo de un reordenamiento y resurgimiento senderista, sólo y nada más que por filtrar un video que no ponía en peligro ninguna operación y que evidenciaba que los reales autores del logro eran la DIncote y el Gein, totalmente ajenos a la política antisubversiva que había impuesto Fujimori a través del Servicio de Inteligencia: Fujimori no tuvo la menor injerencia en el éxito que sustrajo para sí, ante cámaras. En cambio, el SIN, estuvo activo durante toda la gestión fujimorista, sin éxitos en la lucha antiterrorista, con serios cuestionamientos y como sabemos hoy en día, parte de una maquinaría delictiva, criminal y de corrupción a todo nivel. 

Sobre la desactivación de la unidad, Miyashiro comentó, "Decisiones del comando para que dos soles no brillen en el mismo firmamento”.




Condena

Reformas inconstitucionales de Fujimori señalaban que el líder terrorista fuera finalmente juzgado por una corte militar, de Jueces sin rostro, en un juicio que duró apenas tres días. Guzmán fue sentenciado a cadena perpetua y encarcelado en la prisión de la base naval, en el Callao. Después de negociar con el gobierno a cambio de beneficios, el profesor de Huamanga exhortaría a sus militantes a deponer las armas y declarar la paz con el Estado, a través de mensajes por la televisión, provocando divisiones entre sus seguidores. Muchos de estos terminarían sometiéndose a la Ley de arrepentimiento.

El 3 de enero del 2003, ante una acción de inconstitucionalidad firmada por más de 5.000 simpatizantes comunistas, el Tribunal Constitucional del Perú, declaró de acuerdo a la jurisprudencia de la corte, en su sentencia 0010-2002-AI/TC, que los procesos realizados a civiles dentro del fuero militar eran inconstitucionales y ordenó la apertura de un nuevo juicio a realizar en la corte civil, para lo cual el expediente Guzmán fue derivado a la Fiscalía de la Nación para que formule la acusación correspondiente ante el Poder Judicial, de acuerdo al procedimiento establecido por ley. Esto es porque el fuero militar solo ve delitos de función y no es parte de su competencia el proceso a civiles, la ley y la jurisprudencia, no sólo nacional sino internacional, lo determina así: El proceso a Abimael y sus seguidores en una corte militar había sido ilegalDespués de un proceso fallido en noviembre del año siguiente en el fuero correspondiente, en septiembre de 2005 se le abrió otro proceso donde la corte lo halló culpable en su Sentencia del 13 de octubre del 2006, condenándolo, bajo la Teoría de Roxin, como Autor mediato, en el delito de Terrorismo Agravado contra el Estado y Homicidio Calificadoa cadena perpetua; pena que es parte de nuestro código desde 1991.




Despertares

Ya varios años han pasado y el Fujimorismo aun usa como caballito de batalla al sofisma engendrado por una prensa que ellos mismos compraron para imponer los titulares que deseaban, para parir sus axiomas en una población bombardeada de fantasmas, de desinformación y de culturas chicha, dormida y anestesiada, carente por ello, de dignidad y razonamiento, carente de la posibilidad de librarse de esos héroes fariseos impuestos sobre mentes frágiles, ausentes, plácidamente manipuladas y que, hasta el día de hoy, se rehúsan a otra verdad que no sea las de esa nefasta época. Se ha servido de aquel sector que, atentando a la verdad, asumen que reconocer la política delincuencial con que Fujimori pretendió enfrentar al terrorismo, así como las deficiencias de sus antecesores reflejados en abusos, va en contra de los intereses de la nación, pese a que la historia a lo largo de los años nos demuestra una y otra vez, constantemente, lo contrario.




"Las voces que desde un inicio se opusieron a la CVR lo hicieron bajo el argumento de que no convenía al sistema democrático admitir públicamente siquiera la posibilidad de que el Estado haya violado los derechos ciudadanos de ciertos peruanos, pues ello podría deslegitimar los resultados de la lucha antisubversiva en su conjunto. Hubo incluso quienes sostuvieron que si ello había ocurrido, se trataba de un “mal menor” inevitable en la defensa frente a la demencial agresión del terrorismo (...) La legitimidad del Estado en general, y de la Fuerza Armada y policial en particular, se juega en el correcto uso de la fuerza pública. Por eso, la complacencia con los excesos es inaceptable y eso es lo que entraña no denunciar a quienes violaron los derechos humanos. Por tanto, cualquier Estado democrático civilizado tiene la obligación de emprender un esfuerzo por determinar si la lucha antisubversiva –por más legítima que sea en su conjunto– implicó vulneraciones a los derechos humanos". 
Gonzalo Zegarra Mulanovich
Presidente del Consejo de la Prensa Peruana (CPP)



Los testimonios de quienes fueron los valientes autores de un triunfo frente al terrorismo no sólo desmienten esos axiomas que alegan ser un logro de la política de Fujimori que hasta ese momento sólo eran una muestra generosa de fracasos, sino que señalan a su vez que la política del ex presidente habría sido un obstáculo para la captura de Guzmán, prueba de esto es que al poco tiempo de haber identificado la identidad del cabecilla senderista, sus artífices fueran separados del departamento y enviados al interior del país, prueba del obstáculo es que poco después de la captura del hombre más peligroso del país, Fujimori, como castigo, desmantelara a todo el equipo del Gein por completo, abriendo una oportunidad a las hordas criminales restantes para un posible resurgimiento terrorista. El Gein y la Dincote, los reales protagonistas de la lucha contra el terrorismo, nunca fueron parte de la estrategia que había planificado la gestión de Fujimori, prueba de esto es la grosera diferencia de presupuestos e incluso el desvío de fondos en beneficio de las operaciones secretas del SIN y al grupo Colina y la supina austeridad con la que tenían que lidiar el personal del Gein. Una vez me preguntaron ¿Pero por qué no se puede asumir que esta operación fue parte del trabajo del ex presidente, por qué concluir que la operación no pudo haber estado bajo sus órdenes, bajo su política? Porque basados en la historia y en el modus operandi de los protagonistas, si Fujimori hubiese estado detrás de la captura, no hubiese quedado un solo objetivo vivo, basta con mirar los enfrentamientos de una institución que a diferencia del Gein, sí estaba bajo la orden directa del ex presidente, debido a los Decretos Legislativos 743 y 746 que él mismo los promulgase para definir la cadena de mando y determinar que el Servicio de Inteligencia le respondíese a él y sólo a él. En otras palabras, basta con mirar los enfrentamientos que ejecutó el SIN (Los Gallinazos del SIN en el rescate Chavín de Huantar, Barrios Altos, Huanta, por citar algunos ejemplos), u oír los testimonios de sus miembros quienes declararon ante la corte que su única función era eliminar objetivos, sin dejar uno vivosi Fujimori hubiese estado detrás de la captura, hubiera aparecido triunfal por todos los canales de televisión nacional, CNN y otros medios del mundo, con fotos incluidas, paseando por los interiores de la calle Los Sauces, entre los cadáveres senderistas, vencedor, tal y como lo hizo en la Embajada de Japón (Los Gallinazos de Montesinos se encargaron de no dejar un solo sobreviviente del enfrentamiento con los Comandos, vivo); un logro de mucho menor impacto y significado que la aprehensión de Abimael Guzmán y su cúpula. La captura de Abimael Guzmán fue esencialmente el resultado de una estrategia antisubversiva diametralmente distinta a la del estado, a espaldas de Fujimori y Montesinos, en la que se reemplazó la represión indiscriminada que demostró reiteradas veces ser totalmente ineficaz, por un trabajo de inteligencia selectivo para llegar a la cúspide jerárquica del grupo terrorista sin disparar un solo tiro. 

Las razones para ocultar información a Fujimori sobre la investigación y operación para capturar a Guzmán son evidentes. En el 90 se había impedido su captura, cosa que le costó el puesto al general Enrique Oblitas quien pretendió ejecutar la captura, pese a la orden contraria. Ahora ¿Quién tenía el poder para removerlo en cuestión de horas, aun antes de oficializarlo y cambiar a los jefes de un puesto a otro? Los miembros del Gein revelaron que altas autoridades, mediante una "orden presidencial", sabotearon el primer operativo para la captura de Guzmán dos años antes del golpe, en diciembre de 1990 ¿Por qué? Tal vez, y sólo tal vez, con el fin de usar ese terror que se desataría en Lima durante los dos años siguientes para fabricar la necesidad de una ruptura del status quo, para justificar un golpe de estado ya planeado anteladamente, que les otorgara todo el poder con el apoyo y el aval de una ciudadanía desesperada y aterrorizada que, al fin y al cabo logró obtener. Algo que sin todo el terror generado después de la primera fecha de captura jamás hubiese sido concedida por la población. 

Cabe tener en cuenta de que Javier Diez Canseco había denunciado en el congreso un año antes, la fabricación de las condiciones para perpetrar un golpe de estado con la aprobación de la ciudadanía, basta con ver los titulares de un año antes del golpe de cómo sistemáticamente desprestigiaban los dos poderes que más le interesaban, el poder judicial y el congreso fabricando escándalos y denuncias (posteriormente los vladivideos demostrarían el porqué de los titulares), a través de los medios de comunicación vendidos al régimen, ventilados en el caso de los Diarios Chicha. Cabe tener en cuenta también de que si se le hubiese capturado a Guzmán en diciembre del 90, tal y como era la intención del Gein en su operativo frustrado por Fujimori, hubiesen evitado atentados terroristas como los de Tarata o el asesinato de la dirigente de izquierda Maria Elena Moyano, perpetrado a sólo un mes y medio del golpe, y no se hubiesen generado los niveles de terror que junto al desprestigio mediático justificasen en la opinión pública perpetrar el autogolpe, aquel que le dio al régimen fujimorista, el control total de los poderes del estado y la prensa.

Necesitó desde Diciembre de 1990 (cuando se pudo haber capturado a Guzmán) hasta Setiembre de 1992, casi dos mil muertes (1943), para que Fujimori tenga su golpe de estado con el aval de la gente.





"Si se hubiera hecho esa operación en su momento no hubiera habido golpe de estado"


Gustavo Gorriti
periodista


“Fue una traición a la patria. La captura de Guzmán echaba por tierra los proyectos totalitaristas de Montesinos y de Fujimori. El golpe hubiese sido mortal para Sendero porque en esa casa de Buenavista se escondían sus principales líderes históricos. La guerra se habría acabado”.


Clodomiro Díaz Marín
comandante PNP-PT
Dincote - PNP





...lo peor, pese a los años, pese a los testimonios, pese a las evidencias, la falacia aun se mantiene cual roble, gracias a la mediocridad y al conformismo del peruano de no informarse y repetir cual loro, sin sustento ni razón, lo que oye desde los 90, de terceros interesados y de una prensa bien definida que no especula para mentir, callar o tergiversar, en beneficio de sus intereses y con el aval de la ignorancia.




(Foto: Capital)








3 Miradas :

Roberto Alejandro .....[Responde este comentario] dijo...

Gracias por la información que comparten en este blog, ha sido muy valiosa y me ha abierto los ojos, siento indignación como peruano por tanta corrupción y por los traidores de la patria, pero tengo la esperanza de que la situación se puede revertir y mejorar con el apoyo de personas éticas y comprometidas con su el Perú.

Saludos para el profesor Clodomiro Diaz Marín de la Universidad Inca Garcilaso de la Vega.

Roberto Alejandro.

Roberto Alejandro .....[Responde este comentario] dijo...

Gracias por la información compartida en este blog, sinceramente ha sido muy valiosa y me ha abierto los ojos, siento mucha indignación como peruano por tanta corrupción y por los traidores de la patria.

Sin embargo, tengo fe y esperanza de que nuestra situación como país puede cambiar y mejorar con el apoyo de personas éticas y comprometidas.

Saludos para el profesor Clodomiro Díaz Marín quien me dió cátedra de Normas de Conducta Profesional en la Universidad Inca Garcilaso de la Vega.


Roberto Alejandro.

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