Un inicio notable, inteligente, seco, triste, crudo y arrollador, entre la remanente psicológica y el vínculo emocional, "El amor de una madre es para siempre".

En el 2008 Andy Muschietti dirigió un cortometraje que según muchos, fue un logro, algo más de tres minutos de tensión pura sin más recursos que un par de niñas y una casa. Ahora, el mismo Muschietti bajo la producción ejecutiva de Guillermo del Toro, extiende la idea a un largometraje de cien minutos.