
Philip Seymour Hoffman como villano es un placer para los ojos, robando un poquito, el título del programa de cine, y un lujo para cualquier director; como cuando apareció en Misión Imposible 3, película con momentos de acción bien logrados e intensos pero con un final algo endeble, a la que le otorgó una magistral actuación. Ahora, de la mano de John Patrick Shanley, quien regresa a la dirección cinematográfica tras 18 años, Hoffman, a lado de otra gigante del cine, Meryl Streep, con un papel antagónico a su anterior interpretación en la intrascendente y superficial Mamma Mía, nos regala una exquisita actuación en The Doubt, La Duda en castellano, donde Shanley, hace una adaptación de una obra para teatro de su propia autoría, para la pantalla grande, sin miedos ni censuras, tocando un tema tan complicado y sensible como lo son la religión y la Iglesia, y su responsabilidad con la sociedad...







