De pequeño, tenía la costumbre de echarme en el piso al pie del mueble en donde colocaban el equipo de sonido, pero con mis piernas levantadas hacia él formando, una L, para poder ver Tv, con mis series predilectas; el motivo de la cercanía del equipo de sonido y la Tv era porque en las ocasiones en que la familia se reunía en la sala para ver alguna película, el audio era conectado en el equipo para digamos tener mayor espectacularidad en la intimidad del hogar. Hecho un mocoso, un pericote que disfrutaba haciendo mugre su ropa, a pesar del casi enfermizo deseo de casi toda ama de casa como mi madre que mantenía la casa impecable, me despertaba a las 8am los domingos y los días de ocio, para echarme en la acostumbrada posición para ver los dibujos de la Warner, Robotech, Capitán Raymar, Thundercats, con el personaje que hasta ahora se recuerda gracias a la innatural, monstruosa y divertida fusión entre Jorge Benavides y Magaly Medina, etc. Ya mayor, tampoco he podido desprenderme de ese lado infantil por lo que aun disfruto de esos dibujos y algunos más con lenguaje un poco más crudo


Las series para televisión han evolucionado drásticamente de acuerdo a la madurez en que el público objetivo se ha desarrollado, con un lenguaje más crudo y sincero, intentando mesurar esos clichés para hacer más creíble la historia e identificar al público con sus personajes, incluso ahondando en temas delicados y con personajes complejos y oscuros que lejos de marcar un tono moral se hunden profundamente en conflictos personales y muchas veces antisociales pero con rasgos comunes que no solamente llega a impactar en el espectador sino que lo envuelve en su simpatía, a pesar de que muchos de ellos rompen olímpicamente las normas sociales; es pues el caso de Dexter, una de las más interesantes series en la actualidad de la cadena norteamericana Showtime, basada en el libro Darkly Dreaming Dexter, vendido en habla hispana como El Oscuro Pasajero, escrito por Jeff Lindsay, con 2 secuelas del mismo, pero sin relevancia en la serie, salvo algunos detalles del 2do libro. Dexter, el asesino más carismático de la televisión, interpretado impecáblemente por Michael C. Hall, es un forense especializado en sangre del Departamento de Policía de Miami, sumamente agudo e inteligente como la mayoría de los psicóticos, pero inocente en algunos temas, y en muchos aspectos muy normal, hasta ejemplar: fiel novio, divertido padrastro, preocupado hermano, máscaras que ha sabido articular gracias a las instrucciones de su padre ya fallecido, el único que en verdad lo conoce, para ocultar su lado oscuro, a aquel psicópata que lleva a cuestas la necesidad de asesinar por placer; una historia muy bien contada, con personajes muy definidos y trabajados; inteligente y audaz, creativa y polémica, o la adoras o no la soportas, porque quiebra la relación tradicional y plastificada de lo que se debe ver; hasta qué punto los medios deben responder a los dogmas morales que determina la educada sociedad?, hasta qué punto la creatividad debe pretender ceñirse a los rígidos principios de lo que se considera correcto, mermando la libertad de volar, mutar y quebrar sus propias reglas?; es una brillante e inteligente serie que expone sincera y brutalmente la mente de un psicópata: excelente!.

Nótese el detalle del brazo que sostiene el rostro de Dexter; no es suyo, es de un cadáver.
2 Miradas :
aloaaaahhh.ahora si que quisiste escribir!!! yo e visto 24 y no es muy de mi onda pero dexter suena bien maléfico no???? la voy a veeeerrshh. muaaaaaaaaaaaak
Los eva! bravaso
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