
Nada provocaba esperar algo bueno de un film alrededor de un emotivo hecho real ocurrido en el Japón de los años 20 sobre la lealtad de un can de raza Akita hacia su amo. Era presumiblemente, un melodrama sin fondo con el único objetivo de desencadenar una avalancha de lágrimas, pañuelo en mano, de aquellos que tienen a alguien de 4 patas esperándolo en casa. Sin embargo, la delicada y excelente estética, emotiva y perfecta estructura de Hachi: A Dog´s Tale, o simplemente Siempre a tu lado como se tituló en castellano, hacen de ella una producción muy bien lograda y poética. El sueco Lasse Halström, ya se había hecho algo conocido a través de un muy duro relato de iniciación infantil titulado Mi vida como un perro, que pese al título, tiene muy poco que ver con esta historia...








