
Bajo sábanas, la imagen social y sus prejuicios, y las distintas circunstancias interpersonales, pueden ser igual de comprometedoras y hasta frustrantes, tanto para un varón como para una mujer, pero entendiendo que para poder participar del ruedo, el macho debe, digamos, tener listo sus implementos que por naturaleza tiene y que cobra otra postura en el momento: Dependiendo de esto las consecuencias pueden resultar diametralmente distintas para los protagonistas. Los nervios, la tensión, los problemas, los miedos, los prejuicios, y el cansancio físico o mental son sólo algunas de las mortales barreras sociales que a toda edad uno, primerizo o experimentado, a bien debe sortear con maestría para una imagen decorosa, pero cuyas circunstancias no siempre avalan un final digno en que el buen nombre sea triunfalmente elevado con orgullo y entereza después de una faena envidiable, no siempre...
Nos hallábamos solos en la habitación, entre la humedad de sus labios y el roce de mi piel contra la suya. Una vez perdida mi boca en alguna parte de su cuello empezamos a desprendernos de todo aquello que impidiese no sentir nuestros cuerpos, prenda por prenda, hasta quedar ella en una provocativa lencería -evidentemente estaba preparada-, mientras reía sutilmente por el cosquilleo que decía, yo le provocaba. De pronto, y sin entender muy bien el motivo, V se levantó abruptamente con una sonrisa y se quedó quieta, inmóvil, detenida en el tiempo frente a mí. No se alejaba ni se acercaba: Yo realmente me encontraba perdido ¿Qué diablos quería y en ese preciso momento? Su rostro parecía esperar yo hiciese algo pero yo no atinaba a descifrar qué. Aun en mi confusión, noté que su postura no era relajada, estaba de pie pero con las piernas flexionadas, como a punto de correr. Me levanté para cogerla y abrazarla y corrió unos pasos alrededor de la cama. Lo intenté nuevamente y volvía a correr riéndose con coquetería.
Estoy de acuerdo con que muchas veces el instante previo, a veces de ternura y romance, a veces osado, a veces perverso, a veces lúdico, es tan o más importante que el sexo en sí, ya que son esas circunstancias las que le dan al momento, aquella esencia que pueda romper una brecha de frialdad o monotonía dentro de todas las posturas humanamente posibles, pero el prólogo no puede exigir mayor espacio que el contenido. Era pues que pasado un tiempo, casi interminable, me era evidente el deficiente estado físico en que me encontraba, muy por debajo que el de ella: V iba al gimnasio. Empapados en sudor, ella venció su resistencia para dejarse, como presa, caer en la cama, lista, para que su depredador la abordase. Lástima, el depredador estaba con la lengua afuera y sus implementos naturales no querían saber nada del asunto.
¡Lo intenté! Pese a que era obvio de que su físico normalmente me era altamente degustativo, no pude, y Lázaro, pese a la orden divina, se quedó enclaustrado en su celda, recluido y vencido, ...muerto, sin ánimo de obedecer. Ella, tan abruptamente como cuando reía, se levantó con un evidente tono de molestia, "No te preocupes", y se fue directamente al baño con la ropa entre sus manos, ofendida. No pasó mucho tiempo para que el cansancio dejase de ser un obstáculo para mí, pero ella, aun sin vestirse, ya había enterrado la posibilidad, por lo menos, esa noche.
Todo hombre ha pasado por eso, y si no, no se preocupen, van a pasar, a pesar de perderse en lujuria en cada una de sus sonrisas, ya sea por nervios, tensión, cansancio, por ser la primera vez, por el trabajo o por "exceso de ejercicio previo".
En otra ocasión, confieso, el impasse repitió su osadía, pero quien estuvo a mi lado en ese momento, con ternura, sensualidad y paciencia, supo convertirse en esa esencia que rompió la brecha que por ese instante atravesaba y que todos, por distintos motivos también lo pasan.
En otra ocasión, confieso, el impasse repitió su osadía, pero quien estuvo a mi lado en ese momento, con ternura, sensualidad y paciencia, supo convertirse en esa esencia que rompió la brecha que por ese instante atravesaba y que todos, por distintos motivos también lo pasan.
La solución nunca puede estar cerca si se actúa sin tolerancia.
















3 Miradas:
¿Y qué tiene que ver la falta de tolerancia con tu falta de físico? Se te murió tu compinche porque no sirves para nada y lógicamente la chick comprendió que así no le aguantabas ni un round y emprendió la retirada lógica y tú sales con que le faltó tolerancia, no jodas.
jajajajajaja no a todos brother
jajajaja, Polémico, después reinvindiqué mi buen nombre en lo más alto de la virilidad. A lo que apelo es a la tolerancia ante las diferentes circunstancias, ajenas al momento, que influyen, y muchas veces negativamente en el estado de los protagonistas ad portas de una relación y que se refleja de forma diferente en el desenvolvimiento de un hombre y una mujer.
Anónimo, no te preocupes, si aun no te pasa, ya te va a pasar.
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