
Rajiv Chandrasekaran, actual redactor jefe adjunto de The Washington Post, ha sido corresponsal en Bagdad y El Cairo, y ha cubierto la guerra de Afganistán y por último la invasión ilegal a Irak desde noviembre de 2002 hasta el 30 de septiembre de 2004. Resultado justamente de ese último trabajo es su libro Vida imperial en la Ciudad Esmeralda, basado en más de cien entrevistas con personal norteamericano (muchos solicitaron su anonimato para evitar represalias) y un abundante número de iraquíes de toda clase y condición, en su estancia en los escenarios donde podría palpar la realidad cotidiana en la que transcurría la vida de la población local, desde barrios a industrias clave, como las de generación eléctrica, campus universitarios, escuelas, mercados, tiendas y pequeños cafés, y en documentos y personal de la APC, ya en los Estados Unidos de Norteamérica.
"Después de 60 días de investigación de la ONU, encargados de verificar el desarme de Irak, dicen no haber encontrado pruebas de que Sadam Husein tenga armas de destrucción masiva (...) Por ello, piden más tiempo para seguir trabajando"
El Paísdiario español
3 meses antes de la invasión










