miércoles 23 de julio de 2008

la conspiración más grande: el hombre en la luna

El espacio siempre despertó en el hombre curiosidad, desde que apareció hasta nuestros días; el hombre buscó respuestas en su imaginación y su poco conocimiento acerca de lo que le era lejano y temible, una cúpula de focos, hogar de dioses, ornamento para la tierra, en esa época, el centro del mundo. En algunos casos, sabiendo algunos pocos, lo errados que estaban, mantuvieron las míticas teorías a la masa para conservar la seguridad y el poder; es pues que las falsas verdades y las mentiras han sido herramientas y armas muy bien usadas para la política, la guerra y hasta en el romance; Fujimori por ejemplo, manipuló la prensa y las noticias para su permanencia en el poder; la URSS, magnificaba el valor y destreza de sus combatientes, más de lo posible, para intimidar a los Nazis en la segunda guerra mundial; la muerte de Kennedy que aseguraba ingresos económicos con la guerra contra Vietnam, el sistema de defensa espacial contra misiles estadounidense fue alterado para verse mejor de lo que realmente era; las leyendas antiguas enervaban la fuerza de sus héroes hasta virtudes sobre humanas para espantar enemigos, mantener a su gente tranquila y asegurar la obediencia y el poder.

El 2001 se realizó un documental dudando de la veracidad de la llegada del Apolo 11 a la luna, llamado "La Conspiración más grande de todos los tiempos - Algo extraño pasó en la Luna", escrita, producida y dirigida por Bart Winfield Sibrel, sustentando su incredulidad en ciertos suspicaces detalles que salieron a la luz después de la era Nixon, como la iluminación multidireccional en las fotos de tan magnífico evento, el receloso y estricto manejo de su transmisión sin cobertura independiente tan atípico en tales eventos, las dificultades actuales de lograr lo que hace casi 40 años se pudo sin contratiempo alguno, con mucho menos tecnología y conocimientos al respecto, y por sobre todo, la reciente certeza total del alcance del Cinturón de Van Allen, una capa radiactiva, descubierta en 1958 por el físico James Van Allen, dividida en 2 fajas de partículas cargadas e interpoladas, que nos rodea a 1000 millas de altitud de la superficie terrestre y que traspasa todas las medidas de seguridad, tanto de la nave como de sus tripulantes, aun con la tecnología que hoy, julio del 2008, los norteamericanos tienen, afectando profundamente la vida de quien estuviese a bordo durante hora y media que duraría traspasarlo, como en la misión de 1998, casi 30 años después, en la que a pesar de mantener una distancia considerable al Cinturón, se elevó a 350 millas siendo una de las misiones con tripulación que más alto llegó, aparte del Apolo 11, afectada por dicho fenómeno que provocó daños en los equipos, y en la salud de los astronautas afectando su vista.



www.Tu.tv

Como dice Juan, La verdad os hará libres.


 
Logo Designer Ir Arriba